La
enseñanza programada
Se puede definir como enseñanza programada al
método utilizado para jerarquizar y categorizar a los niños en el proceso
educativo, dependiendo de los resultados cuantificables que hayan obtenido en
un tiempo determinado. Es un modelo de enseñanza enfocado en comprobar en qué
medida las exigencias de la escuela o del docente fueron alcanzadas por los
estudiantes. En la enseñanza programada, se considera a la repetición de la
información como forma de “medir los
conocimientos” y se limita a los estudiantes a una enseñanza más teórica y
menos práctica.
La memoria es mal utilizada en la
enseñanza programada puesto que la emplean como capacidad única para medir los
conocimientos. En este tipo de enseñanza, la concepción de un docente exigente
es sinónimo de excelencia y en donde el fracaso escolar es responsabilidad de
los niños derivada de su desinterés por aprender. En cierta forma esta afirmación
puede ser verdadera porque la falta de interés puede afectar negativamente el proceso
de aprendizaje de los niños, sin embargo considero que es deber del docente
motivar la participación de los niños, para
facilitar la asimilación de los conocimientos.
Un ejemplo de enseñanza programada evidenciado en las
prácticas pre-profesionales, fue en el área de Ciencias Naturales, en donde la
docente se limitó a utilizar conceptos e información establecida en los libros
de texto de la asignatura mencionada, además, para evaluar a los estudiantes empleó
un cuestionario tradicional de preguntas
en donde la mayoría de las respuestas fueron teóricas (repetición de
información) y no se pudo evidenciar la práctica. Anterior a la evaluación, la
docente realizó un repaso (decodificación de información) de los contenidos. Al
finalizar con el desarrollo de los cuestionarios se evaluaron a los estudiantes
de forma cuantitativa al designar un puntaje (calificación) dependiendo de la
cantidad de respuestas contestadas correctamente.
La evaluación y la
enseñanza programada
La relación
existente entre los textos tratados, es el mal empleo de la evaluación como una
método para “medir los conocimientos” siendo, en la enseñanza programada, una
herramienta para distinguir la capacidad memorística de los estudiantes, utilizando
como instrumento un cuestionario de preguntas que requiere más información y menos
conocimientos, obligando a los estudiantes a responder de forma precisa y
concreta acerca de un tema alejándolo de la práctica, reflexión y análisis de
conocimientos.
Es importante mencionar que la forma
más eficiente para minimizar la práctica de la enseñanza programada, tal como
menciona Gertrúdix, es motivando a los estudiantes a ser indagadores de su propio
conocimiento y desarrollando su capacidad de análisis, síntesis, reflexión y
crítica hacia un tema, tomando en cuenta que dichas habilidades son destinadas
a su formación integral. Además es necesario crear condiciones reales de
aprendizaje en donde se pongan en práctica los conocimientos adquiridos.
