La
escuela que queremos: La escuela ideal
La necesidad de construir una educación de calidez y calidad, nos lleva a
plantearnos la pregunta ¿Cómo debe ser una escuela ideal? La respuesta a esta
interrogante es muy compleja debido a que las características que componen a
dicha escuela, pueden variar según el punto de vista de cada persona, sin
embargo se pueden plantear las principales ideas que puedan describir a una
escuela ideal.
La prioridad de una escuela ideal es lograr que los niños se apropien de
un verdadero conocimiento, entonces, es necesario que el contenido trasmitido
sea puesto en práctica mediante talleres, clubs, juegos que faciliten la
asimilación de información y el desarrollo de destrezas, habilidades,
capacidades a la vez que éstos
contribuyan con la formación integral de los estudiantes.
El número de estudiantes por salón debería ser entre 20-25 niños para facilitar
el acompañamiento y seguimiento docente, esto contribuiría con el cumplimiento
de los objetivos planteados en la clase. Además, se debería agrupar a los
estudiantes por diferentes edades y promover la participación, colaboración y
apoyo mutuo, en donde la tarea a realizar se parta de un problema real cuya
solución debe ser propuesta por los estudiantes, este problema debe estar
conectado con las necesidades del entorno social.
Los docentes, facilitadores en el proceso enseñanza-aprendizaje, deben
ser capaces de crear una clase que fomente la participación, reflexión y el
razonamiento; debe atender a las diferentes necesidades de aprendizaje
(inteligencias múltiples) de los niños e involucrar a todos en el proceso
educativo. A esto se suma la necesidad establecer vínculos entre estudiantes,
docentes y padres de familia para crear una verdadera comunidad de aprendizaje,
una verdadera educación. Un punto esencial que el docente debe tener a la hora
de evaluar, es que, el aprendizaje no se puede medir por una calificación, no
por el hecho de otorgar un número (calificación) a los estudiantes significa
que aprendieron, en este aspecto, el docente debe planificar diferentes
estrategias que desarrollen el pensamiento crítico de los estudiantes para que
no solo se limiten a memorizar los contenidos.Los recursos físicos (material didáctico, libros, muebles) deben estar en buen estado y apropiados para cada año de básica, se debe motivar al uso adecuado de las TIC y orientarlas al cumplimiento de objetivos de aprendizaje, evitando que el material digital sea puramente lúdico. En cuanto a infraestructura, la escuela debe poseer espacios extensos para que los estudiantes se sientan en libertad de realizar diferentes actividades de recreación, deportivas y/o artísticas, las aulas deben tener suficiente luz y ventilación para que los estudiantes se sientan cómodos y anular cualquier factor que impida que los niños disfruten de un buen ambiente de aprendizaje.